La industria de la moda en Costa Rica no fue siempre lo que es hoy, y puede decirse que ha llegado a ser lo que es hoy en gran parte, gracias a una sola mujer, Leonora Jiménez.

Involucrada en el mundo de la moda desde muy temprana edad, su carrera ha variado desde modelo, diseñadora, empresaria, organizadora, entre muchas otras convirtiéndola en una verdadera emprendedora de la moda en Costa Rica. Pero no siempre fue así, la mujer segura de sí misma y de su cuerpo, que es hoy, en su adolescencia, Leonora nos cuenta que era una joven sumamente introvertida y que sufría de muchos complejos por su estatura y su cuerpo, “un día mi mamá me dijo todo lo que yo consideraba mis defectos, que en realidad podrían ser mis virtudes si yo empezaba a verlas como tal, en ese momento no le entendí  y tampoco le creía.” Hasta que en un viaje a España una agente de modelos se le acercó en el centro comercial, quería saber si era modelo o si le gustaría serlo, “ya que me consideraba una mujer fea y sin talento, quise decir que no pero mi mamá me obligó a asumir esa oportunidad con  responsabilidad y con valentía”, ese momento le cambió la vida para siempre. Hoy, Leonora dirige una revista, un estudio de diseño, dos salones de belleza, una tienda de moda, el Mercedes Benz Fashion Week San José y Guanacaste, una feria centroamericana de diseño y su blog. Pero nada de eso sería posible sin el apoyo y los pilares que la formaron a ser quien es hoy, sus padres. Su padre un hombre trabajador que le enseñó a valorar las cosas pequeñas y a no condicionarse por su entorno. “Para mi fue vital el hecho de ser hija de un agricultor,  recuerdo ver a mi papá salir todas las madrugadas a sembrar y cosechar verduras, recuerdo también las carencias económicas que hubo en mi casa, recuerdo que mi papá era la persona más trabajadora que había conocido. Todo eso me marcó para querer surgir, crecer y ampliar mis posibilidades y también  las de mi familia, eso me convirtió en una mujer luchadora  que nunca jamás se rinde y sobre todo en una mujer que está dispuesta a trabajar 24 horas  al día por conseguir lo que quiere.” Su madre le enseñó el pilar del bienestar social como la base para el bienestar individual, por lo que ahora es creyente en el trabajo en equipo y en que trabajar por  fortalecer un grupo, es la respuesta para fortalecerse individualmente. “Me siento sumamente dichosa de haber crecido en el hogar en que crecí  porque cada aprendizaje que tuve como niña ha sido la base para el desarrollo  de todos mis proyectos y definitivamente ha definido la mujer que soy.”

De París a Costa Rica

Leonora nos cuenta que en su experiencia como modelo, comenzó a creer en ella misma y a elevar su autoestima, y eso más que cualquier otra cosa fue lo que marcó la diferencia en su carrera. Así que a la edad de 15, Leonora comenzó su vida como modelo en Madrid, luego las oportunidades de trabajo comenzaron alrededor de Europa y decidió establecerse en París, y esta fue su vida por otros 15 años más. Pero hace cinco años tuvo que tomar una decisión, seguir trabajando como modelo en París, o regresar a su país y desarrollarse ahí. En esa época, Costa Rica era otra, una donde la industria del diseño y la moda casi no existían y la que había esta desvirtuada, pero en lugar de esto desalentarla provocó lo opuesto en ella, al identificar un vacío, identificó también una posibilidad, por lo que decidió regresar a Costa Rica. Ya ahí, utilizó todo su aprendizaje para comenzar a generar una plataforma de moda que sirviera de vitrina profesional para darle visibilidad al talento local, y empezar a desarrollar proyectos que hicieran notar el trabajo de todos los protagonistas en esa industria, desde los diseñadores, y modelos, hasta los detrás de bambalinas.  Fue un arduo labor, ya que el gremio estaba disperso por lo que también sus plataformas fusionaron para crear unidad, ya que al estar unidos, hay más oportunidades. “Fue una decisión muy difícil ya que implicaba dejar mi comodidad que tenía en París y mi trabajo allá para venir a un territorio desconocido, pero definitivamente valió la pena.”

Un Inicio, Una Estrategia

Consciente de que en Costa Rica existía mucho talento, y segura que lo único que se necesitaba era una oportunidad para mostrarlo al mundo y crear alianzas para fortalecer el gremio, Leonora comenzó el proyecto de Mercedes-Benz Fashion Week San José. Muchas fueron las puertas que se le cerraron, y nadie creía en su proyecto, ni siquiera el mismo Mercedes-Benz. Con un comienzo difícil aun así Leonora nunca se rindió y en el 2012 tuvo su primera edición que contó con la participación únicamente de tres diseñadores nacionales, tres internacionales y dos marcas comerciales. Aún así, el proyecto se proyectó como un éxito y se convirtieron en el Best Practice del evento Mercedes-Benz Fashion Week para toda Latinoamérica y al día de hoy siguen siéndolo. A partir de ese momento el camino pareció abrirse, y fueron como la punta de una lanza que abrió camino para que otros países de la región comenzaran iniciativas similares, lo cual fortalece los productos regionales a los ojos del mundo. Leonora tenía una estrategia para la industria de la moda de su país, una que llevaría a cabo en tres etapas. La primera, que el producto local fuera aspiracional y apetecido, “eso lo logramos haciendo una curaduría exhaustiva del producto que se presentaba dentro de la plataforma pero además de eso, creando una plataforma de nivel internacional con las características a nivel de producción, modelos y contenido que fueran afines con las mejores plataformas de las principales capitales de la moda.” Con la primera edición del MBFW la primera etapa se cumplió, sorprendiendo al consumidor con un producto en el cual se desea invertir. La segunda etapa de la estrategia, era crecer, brindando cada vez más espacios para el producto local y dándole acompañamiento a los diseñadores. Para ello, Leonora se aventuró nuevamente creando una plataforma para moda de verano y dio inició al Mercedes-Benz Fashion Week Guanacaste, “en esta segunda etapa también logramos empezar a hacer alianzas internacionales para visibilizar lo que estaba sucediendo en Costa Rica.” Para ello, de la mano con los medios y los influencers se han logrado posicionar como una plataforma internacionalmente solvente y muchos diseñadores de diferentes partes del mundo ahora muestran gran interés en participar en esta plataforma. 

La tercera etapa, dio inicio este año con la quinta edición del MBFW, en dos áreas. Primero, la comercialización, por lo que se dio inicio a la primera feria centroamericana de diseño de modas, el Pop Up Market, y por primera vez, se tuvo un espacio de convivencia en el Mercedes-Benz Fashion Week San José en el que los diseñadores podían tener contacto directo con el consumidor, con compradores nacionales e internacionales, de manera que pudieran empezar a colocar sus productos en Costa Rica y en el mundo. Segundo, la educación, para esto se abrió un foro en el que los diseñadores pudieran incrementar sus conocimientos de la mano de los mejores profesionales en distintas áreas de la industria. “Unos de los grandes problemas que identifiqué desde el principio es que el consumidor veía el producto costarricense como un producto barato y de mala calidad, lo cual dificultaba el proceso de comercialización del producto costarricense y si el producto local no era ni siquiera apetecido en su propio país, mucho menos podría tener la capacidad de ser competitivo a nivel internacional.” Pero a través de su estrategia, Leonora no solo logró su cometido de llevar a Costa Rica al spotlight de la moda, también logró cambiar la mentalidad de la gente hacia el producto local. Hoy en día la moda se vive y se respira en Costa Rica gracias a la iniciativa de Leonora.

Leonora se considera una persona sumamente empática, y es gracias a esta empatía que según ella, “me hace siempre valorar  lo que las personas están sintiendo o necesitando y eso me hace también valorar a cada individuo y su aporte a mis proyectos, a la comunidad o sociedad, todo esto me ha permitido ser una persona capaz de empoderar a las personas y aglomerar individuos con una misma visión que puedan sacar el máximo de sus posibilidades.” Es con este mismo sentimiento que en el futuro cercano Leonora quiere empezar a dar charlas motivacionales, como instrumento para que otras mujeres, que tal vez viven acomplejadas o con miedos y frustraciones similares a las que Leonora tuvo, puedan llegar a creer en sí mismas y se atrevan a perseguir sus sueños tal y como ella lo hizo. Seguirá con sus proyectos, asegurándose que continúen creciendo y seguir apoyando la industria. “A mí me inspiran todas las mujeres que son capaces de emprender desde una óptica diferente, que de alguna u otra manera, desde sus trincheras, han promovido pequeños o grandes cambios en su entorno y en la industria en la que se desarrollan. Me inspiran las mujeres que no se conforman con su entorno y que pretenden moldearlo con su conocimiento y visión.”