Alejandro Biguria es el director del estudio de arquitectura y diseño Torus Design. Para CreativeMornings, fue el indicado para hablar del tema Pioneer, debido a que Alejandro no es un arquitecto cualquiera, es uno que se incursionó a un tipo de arquitectura que hasta ahora está comenzando a tener su boom que es la arquitectura urbanística.

A los cinco años, Alejandro recibió su primer set de Lego, y este juego resultó ser determinante para su vida, ya que desde esa edad, Alejandro sabía que lo que él quería ser de grande era ser arquitecto. A sus 18 años Alejandro tuvo la oportunidad de ir a estudiar arquitectura en Carnegie Mellon University, además obtuvo un BA en Economía de Boston University un máster en Arquitectura en la University of Pennsylvania, vivió fuera de su país 13 años. En su vida en el exterior, Alejandro nos cuenta que vivió en 15 casas distintas, en 9 diferentes ciudades que lo obligó a salirse de su zona de confort constantemente.

Para hablar de este tema, Alejandro investigó el significado de la palabra pionero. Con la definición, pensó en personajes como Cristóbal Colón o Steve Jobs, y no considera que este a la altura de ese tipo de figuras. Pero si se reconoce como un explorador de esos territorios nuevos descubiertos. Fue con este mismo concepto que abrió su estudio, para explorar las infinitas posibilidades de diseño, y esto se refleja en su logotipo.

En Torus han trabajado distintos proyectos comerciales, residenciales e industriales, creciendo de forma orgánica. Una de sus características que enriquece el proceso creativo, es el trabajo que se hace de la mano de artesanos. Cada artesano le ha agregado valor al trabajo que se entrega, y se le da la libertad de aportar sus ideas en su trabajo creando así círculos virtuosos de trabajo. Entre sus proyectos comerciales que menciona podemos encontrar Meraki, Plantiful, Oficinas Centrales de GNC.  En cada proyecto, se combina la necesidad y visión de cada cliente, la creatividad de los diseñadores y la diversidad de artesanos que enriquecen cada proyecto. Al trabajar así, Alejandro nos cuenta que constantemente se salen de la zona de confort pero esto les permite crear proyectos innovadores ya que fuera de esa zona es donde sucede la magia.

Pero su enfoque y su pasión son aquellos con un compromiso social, es en esta área donde Alejandro siente que hay mayor crecimiento personal. Uno de sus orgullos es el proyecto Nimajay Q’echi’, donde se diseñó un centro espiritual q’echi’. En este proyecto Alejandro aprendió muchísimo de otras realidades, otra cosmovisión y otra comunidad totalmente diferente a la suya. Con humildad aprendió sobre la geometría maya, astronomía maya y la importancia de cada ciclo, obteniendo sabiduría y profundizando en la realidad de su país y logró entregar una propuesta que respetaba todo esto. Entre algunos de sus proyectos con esta misma conciencia social está la Casita de los 1,000 días, Barranqueando entre otros. Recientemente recibió un primer lugar en la Bienal del Espacio Público en Roma conjuntamente con otros dos colegas por su estrategia de recuperación de barrancos de la Ciudad de Guatemala. En cada proyecto, se combina no solo la parte social sino que también se educa en prácticas de sostenibilidad. Con objetivos colectivos, se ha logrado activar a la comunidades donde se ejecutan estos proyectos, contextualizando cada proyecto en base a la ubicación geográfica y cultural. Ya que Alejandro sabe de las interdepencias que se crean a través de la arquitectura, por lo que siente la responsabilidad de educar al público.

7 Principios para ser un Pioneer

En el proceso de querer transformar a otros, es cuando uno se inspira más, sin buscarlo.

Corres el riesgo, que al explorar, cumplas tus sueños.

La perseverancia recompensa con soluciones.

Los límites nos los ponemos nosotros mismos.

No dejes de explorar.

Acumula experiencias, no cosas.

Rodéate de personas que apasionadamente te acompañen en este viaje.