CREANDO UN LEGADO FAMILIAR

Sus padres fueron una pareja singular, él un guitarrista de jazz, ella una deportista. Ambos con pasiones y carreras que requerían de mucha disciplina que le fue inculcado desde muy temprana edad además de la creatividad y el compromiso. Y como el deporte y el arte era algo que se respiraban en casa, practicó todo tipo de deportes en el colegio, incluyendo el clavadismo, ballet y jazz. Estos fueron principios que junto con el ejemplo que le dieron la llevaron a desear tener algo propio que se convirtiera en su legado, que la llevó a estudiar Administración de Empresas con una especialización en Recursos Humanos en la universidad, ya que lo consideraba una parte fundamental para el éxito de cualquier empresa.

Hace 7 años, Kitty, como la llaman sus amigas, conoció a su esposo y con él, el mundo de las telas y muebles a través del negocio de sus suegros. Decor-Euro, tenía en ese entonces 10 años de importar y surtir telas al mercado guatemalteco, y a ella le pareció un área interesante y con potencial. Conforme progresaba su relación mayor era su deseo de conocer más del negocio y eventualmente con su esposo decidieron asociarse y convertirlo en un negocio familiar para hacer crecer a la empresa y que sus hijos y el resto de la familia pudiera potenciarlo y así continuar con el legado familiar.

Para Kitty, este negocio es mucho más que un trabajo al cual ir todos los días, ella desea hacer con cada uno de sus clientes una experiencia única, conociendo los gustos de cada uno y juntos explorar con creatividad explorando los gustos de cada cliente y llevando la imaginación a la realidad , combinando las ideas de los clientes con el conocimiento y experiencia que se tiene en Decor-Euro ya que que para Kitty, su trabajo sería imposible sin el equipo que tiene, “soy una persona perseverante que busca constantemente áreas de oportunidad, pero también me gusta trabajar en equipo. Tengo un excelente equipo en la tienda con los que hemos aprendido juntos.” Con 17 años de experiencia, una de sus mayores satisfacciones es ver clientes que lo han sido por generaciones llevando a sus hijas para que luego ellas se conviertan en clientas. Es así como Ana Regina siente que cada hogar se queda con una pequeña parte de Decor-Euro.

Al entrar a Decor-Euro se entra a un mundo de telas, muebles, cortinas, cojines entre otros, donde la imaginación corre libre y es por sus años de experiencia y la satisfacción de sus clientes que respaldan la alta calidad de sus telas y diseños, manejando exclusividad de marcas tanto americanas como europeas. Fue aquí donde Kitty encontró un espacio donde innovar en un mundo tan flexible como el de telas y muebles. Ahora está emocionada con el próximo proyecto que se llevará a cabo en la empresa, la apertura de un nuevo local con un concepto de tienda que ofrecerá mayor variedad de productos y garantizará una mayor satisfacción en sus clientes.

Más que un trabajo, el valor fundamental que ha encontrado a través de ello es “el sentido de realización personal, que es crítico para toda mujer, poder sentirse independiente y satisfecha con una misma.”

Ana Regina encuentra inspiración en las mujeres que la rodean y ha llegado tan lejos gracias al apoyo de su círculo familiar, su familia. Su abuela materna fue de las primeras que marcó su vida, a quien llamaba con amor “Mimi”, la recuerda como una “mujer excepcional, soñadora y con principios y valores que intento replicar todos los días.” Su madre, por supuesto ha sido una guía importante enseñándole a trabajar con valores y la ha apoyado incondicionalmente en todas sus etapas, duras o positivas, de su vida. A una mujer a quien respeta de gran manera y que ha sido su guía en el mundo de la compañía ha sido su suegra, ella inició el negocio y ha contribuido a hacer la tienda lo que es hoy y le ha ofrecido su conocimiento y experiencia para aprender de ello.  Pero además de eso, encuentra inspiración en las mujeres que conoce a diario, “que con su trabajo, con sus acciones o criando a sus hijos, ayudan a que tengamos  una  mejor  sociedad y un mejor país.” Mujeres como Katina Aycinena  y Silvia de Bonatti, dos mujeres altamente comprometidas y entusiasmadas con el éxito y el bienestar de su negocio. “Ese entusiasmo es contagioso y espero también yo poder inculcarlo en mis empleados. Además, ellas han sido un ejemplo de que se puede ser empresaria, madre y mujer de familia con éxito.”

Para Ana Regina, el trabajo de cada mujer es importante para mejorar la realidad del país, ya que, “todas, en nuestro ámbito particular, tenemos la capacidad de contribuir a un mejor país y a que las mujeres se sientan empoderadas y capaces de hacer cambios. Guatemala cuenta con arquitectas y decoradoras que hacen trabajos increíbles. Me encanta poder aprender de ellas y al mismo tiempo poder ofrecerles telas que están al nivel de diseño y calidad que ellas requieren.”

Ana Regina sabe que en la vida vienen retos todos los días pero encuentra motivador el descifrar cómo abordar cada reto y eso es lo que la ha llevado hasta donde está el día de hoy.