Costa Rica sufrió un gran impacto en su industria textil en la década del noventa. Grandes empresas cerraron sus operaciones para irse a otros países de la región, dejando un gran vacío. Hoy la historia es distinta.
UN FUTURO INCIERTO

Costa Rica fue una potencia textil. Diversas empresas iniciaron operaciones en el país. Varios países de la región ofrecieron precios e impuestos más bajos y provocaron que las empresas textiles mudarán sus operaciones a otros países. En esta misma época el principal enfoque de estas iniciativas era utilizar mano de obra poco especializada y poco tecnificada. Cuando una empresa amenaza con irse a otro país siempre existe la posibilidad de renegociar los términos actuales para continuar con las operaciones. Pero Costa Rica no quería que siguieran funcionando de esa manera.

La visión de la Coalición Costarricense de Iniciativas para el Desarrollo provocó un giro de 180 grados y ofreció servicios especializados con mano de obra calificada para así marcar una diferencia. Tomar esta decisión no fue fácil y mucha gente sufrió las consecuencias en su momento con el cierre de algunas empresas que no cumplían con los estándares. Pero el objetivo principal era el mejor para el país a largo plazo.

RESULTADOS

Hace seis años la industria de la moda y diseño eran casi inexistentes. La idea de que Costa Rica fuera una capital de la moda resultaba una utopía. En estos días la industria ofrece diseño único y el producto confeccionado es de alta calidad, ha demostrado estar al nivel esperado internacionalmente. De pronto, todos los ojos están en Costa Rica. En agosto se celebró la quinta edición del Mercedes-Benz Fashion Week San. Al principio solo se contó con la participación de tres diseñadores nacionales, prácticamente eran los únicos que existían y solo tres diseñadores internacionales aceptaron la invitación. En la edición de este año, se contó con la participación de ocho diseñadores nacionales, además, los diseñadores internacionales piden participar porque reconocen el talento y calidad.

VANGUARDISMO VERDE 

El turismo de Costa Rica gira alrededor de la naturaleza. La cultura del reciclaje y la sostenibilidad son fundamentales. La moda no se queda atrás, en cuestión de cinco años, no solo ha crecido, también ha tenido una visión a futuro, trazándose metas cada vez más ambiciosas. Demuestra que la industria emergente es vanguardista. Este año el país recibió la certificación de carbono positivo, convirtiéndose en el primer evento de moda a nivel mundial en hacer esto. Dado a que la industria de textiles y de moda es una de las más contaminantes. Fue un gran reto llevar a cabo este compromiso, pero lo mantendrán en todas las futuras ediciones.

Todo esto no sería posible sin la unidad y apoyo que como país se ha mostrado. Personas como Leonora Jiménez, a quien entrevistamos para esta edición, fueron vitales para el crecimiento acelerado de esta industria. Las Universidades han abierto más carreras y campos para que la labor sea especializada. La prensa ha mostrado su apoyo cubriendo los eventos y a los diseñadores. Todo esto ha llevado a un cambio en la percepción de los costarricenses hacia su propia industria. Antes se veía como un trabajo barato, ahora se aprecia el servicio y la alta calidad sin importar su precio. El crecimiento ha despegado, complementado con más proyectos bajo la misma visión. Proyectos educativos y de creación de plataformas como el Fashion Week de Guanacaste, además del de San José. Esta unidad es característica de Costa Rica, y es un ejemplo a seguir.