Aprovecha lo mucho que los niños observan y absorben, enseñándoles una de las herramientas más importantes de su vida, el ahorro.

Todos tenemos recuerdos de esa primera vez que recibimos nuestra primera mesada. Tal vez era de unos centavos, un quetzal o cinco por portarse bien; hacer las tareas de la casa en vacaciones,  lavar el auto de papá, etc. De pequeños nuestros intereses son: comprar dulces,  un juguete nuevo, tener dinero para comprar la refa en la tiendita del colegio. Una pequeña mesada alcanzaba para cubrir las necesidades infantiles. Al crecer, las responsabilidades son mayores, los intereses son distintos por lo que usualmente la mesada aumenta conforme crecemos. Reuníamos lo suficiente como para una salida con amigas al cine  y luego la cuenta regresaba a cero. Corre y va de nuevo, una regresaba a juntar su mesada.

Recuerdo el día que mi madre se sentó conmigo y me dio un consejo. Me dijo: “Así como hay metas a corto plazo, también debe haber a largo plazo” y fuimos juntas a abrir una cuenta de ahorro. Los ahorros pueden tener distintos objetivos. Sin duda alguna, resulta una excelente práctica tener un respaldo para los días difíciles.

Es satisfactorio abrir la propia cuenta de ahorros. Recibir la boleta para depositar cualquier cantidad que caiga en la bolsa se siente bien. Significa acercarse más a la meta establecida. Algunos inician ahorrando un quetzal en la alcancía, otros utilizan botellas de gaseosa. Sin embargo, la mejor forma, la más segura y que genera intereses, es en un banco.

Un hábito se forma en 21 días. Mientras más dificil, más tiempo requiero formarlo y mantenerlo. Mientras más joven se aprenda a ahorrar, mayor será la práctica y mayores los beneficios con el tiempo.

En G&T Continental los más pequeños pueden comenzar a sentirse mayores y responsables con su propia cuenta de ahorro infantil, Q100.00 son suficientes para aperturarla y  obtener una tasa de interés de hasta el 1%. Comenzando con algo tan simple, puedes influir de gran manera en su futuro ya que le enseñarás lecciones que le ayudarán por el resto de su vida, y aprenderán a planificar mejor y optimizar su economía en el futuro.

A través de una cuenta de ahorro los niños comienzan a comprender el valor que tiene el dinero y que la gratificación retrasada, al final de cuentas, vale más que la inmediata. Al enseñarles sobre el esfuerzo que hay detrás de un salario, pueden apreciar las cosas por el trabajo para adquirirlo que por su precio. Además aprenderán a ser administradores de su propio dinero, iniciando a hacer lo que les tocará hacer el resto de su vida adulta.

Formar hábitos de ahorro en los niños, requiere de compromiso familiar. Se debe armar un plan sencillo y práctico que todos puedan cumplir. Debe ser divertido y alcanzable incluso para los más chicos. La forma más fácil de incentivar el ahorro es estableciendo metas y objetivos a corto plazo para empezar, Esta navidad dales el regalo del ahorro a los pequeñines de la casa con la cuenta de ahorro infantil Contiefectivita de Banco G&T Continental.