Del papel hasta el pie. Un par de tenis marcó el inicio de la aventura de Renate Krings. La dueña de Wanderlust Wear nos abre las puertas al colorido mundo de los accesorios personalizados, hechos en Guatemala.

Imagina la siguiente escena: una carretera sin curvas, recta, de las que se pierden en el horizonte. Volteas hacia la derecha y puedes ver montañas, nubes de frío descendiendo; ahora, a la izquierda, campos verdes desolados y casas dispersas, como lanzadas con honda. Vas en el automóvil y manejas sin rumbo aparente. Esperas encontrar algo o a alguien. Eso es Wanderlust, es nostalgia, es deseo, es impulso por viajar, es la esencia de la marca de accesorios y zapatos creados por Renate Krings Rubio.

La chispa se encendió cuando estudiaba para licenciarse como diseñadora industrial en la Universidad Rafael Landívar. Un curso, diseño artesanal, determinó su futuro: “conocí a un grupo de tejedoras llamadas ‘Bellas Cristalinas’, hasta ese momento no tenía idea del proceso para crear textiles, su riqueza e importancia dentro de las comunidades”.

Su grupo de amigos veneraba los Keds y Vans. Eran parte del outfit de los futuros diseñadores de la época. “¿Se imaginan lo geniales que se verían las telas regionales en los tenis?”, sugirió alguien, “deberíamos aplicarlo”, dijo otro. Pero la inquietud no prosperó.

Renate decidió comprar un pantalón de talla grande con diseño floral, telas de distintas texturas y cintas de colores para elaborar un par de tenis. ¿Quién podría hacerlos? Acudió a zapateros locales y así nació un proyecto.

El 24 de julio de 2011, después de pruebas de accesorios, zapatos y telas, Wanderlust vio la luz a través de una fan page de Facebook. Actualmente cuenta con más de 31 mil seguidores, ha colaborado con Distefano y Cemaco y su proyecto fue nombrado “Emprendimiento del Año 2013”, por el Ministerio de Economía.

“Ver mis zapatos o accesorios en fotografías de otros lugares del mundo me hace sentir tan bien que a veces quisiera llorar”, cuenta Renate. No es para menos. Sobre todo si se trabajó durante días (desde el diseño hasta la confección de las prendas) para elaborar el producto.

“Fall in love with the process and results will come”, es su mantra. El momento que más disfruta en el proceso de creación es plasmar la esencia de los clientes y materializar ideas. ¿Su pasión? Crear productos 100% guatemaltecos para crear una extensión de nuestra identidad, funcionar como plataforma que vincula diseño y arte; colaborar con el rescate y conservación de los productos hechos a mano para darles el lugar que se merecen.

El viaje que la diseñadora emprendió va en algún punto de la carretera, pero ¿quién es la conductora detrás del volante?

ADENTRO

La menor de cinco hermanos, Renate Krings Rubio tuvo una infancia feliz, rodeada de arte, deportes, disciplina y trabajo duro. A los 16 años su padre falleció, “fue como si mi corazón se quebrara. De cierta forma busco dar lo mejor de mí para rendirle honor a un hombre tan increíble”, cuenta la diseñadora de 27 años.

La aventura y la rebeldía han sido parte de su vida, “soy esa niña que se graduó de un colegio de señoritas y a la primera oportunidad se hizo un piercing y un tatuaje”. Si fuera un color sería el verde y el azul porque la naturaleza fue un factor importante durante su crecimiento; además “inspiran frescura y neutralidad”.

En su bolso puedes encontrar siempre un libro. El último que sostuvo entre las manos fue “Manual de psicomagia de Alejandro Jodorowsky”. Le encanta “El Principito”: “el autor reflexiona sobre la vida, es una lectura amena y la historia es hermosa”.

Como buena cinéfila disfruta de las películas independientes. Su filme favorito es “Spirited Away” de Hayao Miyazaki porque “evoca la fantasía, ese lado mágico del mundo que nos rodea. Soy una persona bastante soñadora y la esencia surreal que captura esta obra de arte de la animación me encanta”. También disfruta de pasar tiempo con sus amigos, caminar, estar entre la naturaleza y escuchar música.

Las mujeres que han marcado su vida son familiares como su tía Renate, su mamá y sus hermanas. Del viaje que Wanderlust ha significado espera llegar a puerto internacional para que, fuera de las fronteras, se aprecie el arte, la cultura y el diseño de Guatemala.