MUJER: UN ACTIVO VALIOSO PARA LA ECONOMÍA
“Next time you are about to call a little girl ‘bossy’, say instead: she has executive leadership skills.”
– SHERYL SANDBERG, CHIEF OPERATING OFFICER FACEBOOK

Año con año, el número de mujeres que ingresa al mercado laboral incrementa exponencialmente. Esto cataloga a las mujeres como una pieza importante en el desarrollo de la economía a nivel mundial. Según el Banco Mundial, del 2000 al 2010, la participación laboral femenina ha crecido en un 15% en Latinoamérica. Ello se corrobora al ver más mujeres contribuyendo a la economía, tanto como consumidoras así como emprendedoras o empresarias. En el caso de Guatemala, datos del Instituto Nacional de Estadística muestran que el 51% de la población es femenina. De ese total, más de la mitad se encuentra en edad apropiada para trabajar y más de dos millones es parte de una economía formal y activa. 

Pero para las mujeres, formar parte de la fuerza laboral que mueve la economía mundial, requiere llevar a cabo cambios drásticos. Una mujer que trabaja debe modificar por completo su manera de organizarse, para que todo lo que la rodea siga su curso normal, o al menos sin mayor alteración, sobretodo cuando se trata de una familia. 

EN EL HOGAR 

El hecho que la mujer trabaje aumenta la calidad de vida de la familia completa. Ello ya que ya no dependen únicamente de una sola fuente de ingresos. Este tipo de hogares, compuestos por dos ingresos, son menos vulnerables y pueden afrontar mejor cualquier crisis económica.

Esto va de la mano con tener tasas de escolaridad más altas y una reducción de la brecha educativa. De acuerdo con el Banco Mundial, hoy en los centros de educación formal de Latinoamérica cuentan con más número de mujeres inscritas que hombres. Esto ha tenido más consecuencias de las imaginadas, como la reducción de la pobreza en la región. En 2010, el Banco Mundial estimó que la pobreza extrema en Latinoamérica pudo haber sido un 30% más alta sino se hubiese tenido la incorporación de la fuerza laboral femenina.

DENTRO DE LA EMPRESA

El mejor talento femenino se queda laborando en organizaciones que brindan beneficios como flexibilidad de horario, guarderías, seguro médico familiar, bono escolar, entre otros. Esto permite encontrar un punto de convergencia en el que es posible vivir de manera plena dos roles vitales: como profesionales y como miembros de una familia. 

Según el Foro Económico Mundial, “para atraer y retener a colaboradoras, las empresas pueden ofrecer políticas favorables a la familia, incluyendo opciones de trabajo flexibles y beneficios de licencia por maternidad y paternidad. La creación de opciones de trabajo más flexibles reduce la desigualdad de género tanto en el trabajo remunerado como en el no remunerado. La preferencia por la flexibilidad temporal es una razón importante para reducir la brecha salarial entre los géneros”.

LAS MUJERES GENERAN EMPLEO PARA MÁS PERSONAS

Este hecho es extraordinario debido a que, cuando una mujer entra a la fuerza laboral, también genera nuevos espacios de trabajo. Un caso particular es cuando una mujer es madre de familia y trabaja fuera de su hogar. Debido a sus necesidades, la mayoría de mujeres en estos casos, deciden subcontratar a otras personas para que se dediquen a las tareas que ella no puede cumplir. Entre estas están las guarderías, servicios de transporte para trasladar a sus hijos en sus actividades, apoyo en el quehacer del hogar, entre otros. 

Por otro lado, como consumidoras, la mujer ha optado por dejar de acudir a centros comerciales. Hoy la mujer se ayuda de la tecnología para realizar sus compras, desde aquellas tan vitales como el supermercado de cada mes hasta ciertos gustitos como ropa, gadgets o accesorios. De hecho, las mujeres representan más del 50% de los consumidores en todo el mundo. En Guatemala, uno de los sitios con mayor transacciones online es el portal Bienchilero. Según Andrea Armas, gerente de mercadeo del sitio, “las mujeres se caracterizan por prestar extra atención a características como precio, marca, si tienen o no garantía, la facilidad de entrega, etcétera. Como mujeres pedimos toda la información disponible posible y hacemos una segunda revisión antes de tomar una decisión final”. 

“I’m not the woman president of Harvard, I’m the president of Harvard.”
 – DREW GILPIN FAUST PRESIDENT, HARVARD UNIVERSITY

Cada vez son menos los desafíos que impiden a la mujer incorporarse al mundo laboral, lo cual la ha transformado en pieza fundamental para el desarrollo de la región y del mundo, en ese sentido, Guatemala no se queda atrás. Datos del Global Entrepreneurship Monitor, colocan a Guatemala en el puesto 9 de 60 países en cuanto a emprendimiento temprano. Si ciertas barreras legales y sociales fueran eliminadas, el impacto que la mujer pudiese tener en la economía sería inmensurable. 

Por ello es de suma importancia prestar atención al empoderamiento femenino desde una temprana edad. Con el tiempo, este se traduce en el surgimiento de nuevos emprendimientos, el crecimiento de la actividad económica y, por consiguiente, en el mejoramiento de la calidad de vida de innumerables familias. Es indudable que la incorporación de las mujeres en el mercado laboral genera un valor significativo para todos. La mujer ha ganado los espacios que se merece gracias a que se ha hecho escuchar. Parece que no hay vuelta atrás, que el futuro lo estaremos escribiendo en femenino.