Conocer mujeres que son seguras de sí mismas, sin miedo a expresar quien son a través de su estilo de vida, y su forma de trabajar es refrescante. Nos confirma que la idea de poder ser uno mismo, hacer lo que a uno le gusta y poder tener éxito es posible. Una de estas mujeres es Melissa Larín. Ella es una mujer que ha construido su propio concepto de éxito y trata de vivir acorde a eso, lo cual considera que es importante para mantener una vida balanceada.

A través de su ejemplo, Melissa nos muestra que las mujeres podemos ser empresarias, esposas y madres. Su objetivo es mostrar su creatividad en todas las áreas de su vida. Melissa es un claro ejemplo de los negocios del futuro, teniendo su oficina de diseño gráfico Menta en casa y siendo además co-fundadora de la empresa Torojil junto a su esposo que es una línea de productos de decoración, que combina diseño industrial con gráfico. Es en su segunda empresa donde Melissa realmente puede ser ella y mostrar su creatividad y su amor por la cultura guatemalteca que está enraizada en su vida y que comparte con su esposo, por lo que hablar de Torojil como una marca se le hace muy difícil y nos explica que “es un fruto de quienes somos y de nuestra forma de vida, las mismas ideas de productos nacen de pensar en algo que nosotros usaríamos en casa.”

Melissa nos cuenta que en su vida hay un antes y un después de haber sido diagnosticada y haber sobrevivido un cáncer, y nos cuenta que siempre que se siente aturdida, confundida o presionada por la rutina piensa “¿qué haría si estuviera en quimioterapia? y de pronto todo se me aclara, encuentro lo que es realmente prioritario y lo que puede esperar.” Su concepto de lo que significaba ser exitosa antes del cáncer era uno muy distinto al que tiene ahora, era un concepto donde todo dependía de su control pero con la enfermedad vino el descontrol y eso nos cuenta Melissa que “me enseñó a soltar, a dejar ir y a entender que está bien no estar en control de cada segundo del día. Esta lección de vida es de las más importantes para mi.”

Aunque cada día traiga sus retos Melissa trata siempre de mantener un equilibrio entre su vida laboral y su vida personal, procurando darle tiempo a sus hijos y sirviendoles de ejemplo de una vida menos acelerada y “perfecta” y ese equilibrio lo trata de contagiar no solo a sus hijos y esposo sino a todas las personas que conoce.

Sobrevivir un cáncer es algo digno de admirar, Melissa logró sobrevivir un tratamiento de 6 meses manteniendo siempre su rol de madre, que es uno de los más importantes en su vida y lo que la motivó a salir adelante. Hoy Melissa espera su tercer bebé y aunque está feliz y a la expectativa de los cambios que este bebé traerá a su vida, también inevitablemente, piensa en el cáncer y cómo esto podría perjudicar su salud o la del bebé, pero se mantiene positiva y reconoce que traer vida después de un cáncer es un conjunto de emociones fuertes pero normales. Su bebé nacerá a finales de año y sabe que aunque traiga nuevos retos, por el momento su bebé será la prioridad y nos comenta que “balancear esto con mi trabajo va ser un gran reto para mi, pero mi prioridad en estos momentos es este nacimiento, que va pasar sólo por una vez en mi vida y todo lo demás podrá esperar.”

Melissa reconoce que su vida no sería la que es hoy, sin el esfuerzo e influencia de grandes mujeres en su vida, como lo es su madre que luchó por sacar adelante a sus cuatro hijas, mientras terminaba su carrera y sin apoyo de una pareja. Melissa también admira a su abuela y abuelo quienes ayudaron muchas veces a su madre en el apoyo emocional y cuidado de ellas. Además está agradecida con el apoyo que ha recibido de sus hermanas y sus amigas que la han acompañado en todas las etapas de su vida y la alentaron a seguir adelante y jamás rendirse.