Una vida interrumpida

Imagina que tienes 21 años. ​¿​Recuerdas tus sueños y deseos a esa edad? Imagina que a los 21 vives en la ciudad de tus sueños, estudiando la carrera de tus sueños, trabajando en un trabajo temporal pero ideal, en un bar. Y una noche, como cualquier otra noche, saliendo de tu turno ves a un hombre al otro lado de la calle. Y en ese momento todo tu cuerpo se revuelve, un escalofrío pasa por todo tu cuerpo, tu intuición sabe que algo está mal, así que caminas más rápido hacia la parada de taxis. Pero antes de llegar sientes una mano en tu hombro, y al voltear, te das cuenta que es el mismo hombre, con un cuchillo en mano y luego te toma de tu cuello con su brazo y te comienza a estrangular.

Así comienza una de las pruebas más difíciles de la vida de Claire McFarlane. Estudiante de arte en Francia, saliendo de su trabajo fue interceptada por un hombre que la golpeó hasta perder la conciencia, al recuperarla se dio cuenta que estaba siendo arrastrada por un corredor solitario, al darse cuenta comenzó a suplicar por su vida, pero solo recibía más golpes a cambio, le arrancó la ropa dejándola desnuda y continuando arrastrandola, hasta que le dijo que estaba enferma y le quedaban pocos meses de vida. Claire dice que estaba tan enfocada en cómo salir viva de eso y eso la ayudó a no pensar en la violación. Al terminar el hombre le dice que se vista con lo que hay de ropa y se retira, ella aun temiendo por su vida y de que el hombre regrese se viste con lo que puede y con la poca fuerza que tiene regresó caminando al trabajo. Y si la violación y la golpiza no fueran ya suficientes, el proceso en el hospital es otro infierno. En el hospital estuvo esperando por cinco horas en una camilla en el corredor, sin poder moverse y mucho menos para ir a orinar, ya que tendrían que tomar muestras. Luego de las muestras, los rayos x para ver que se había roto con la golpiza, uno de sus ojos estaba muy mal, y después una cirugía vaginal para poner puntos a una cortada vaginal que seguramente fue con el cuchillo. El hombre había violado antes en esa misma área pero no había mayor pista, y luego de tres meses de cooperar con la policía viendo fotos de sospechosos sin éxito Claire decidió regresar a su país de origen Australia, donde trato de continuar su vida, sin negar que era victima de violacion, pero negando que esto la afectara de alguna forma.

Diez años después, a una semana de que el crimen perdiera su estatuto de limitación, Claire recibió la noticia que habían dado con el hombre, las pruebas de ADN lo confirmaban, tuvo que regresar a Francia en cuestion de dias para identificar al hombre y ahí se dio cuenta en la negación en la que había estado viviendo. Claire decidió comenzar un proceso penal, y dado al sistema judicial francés, ella tendría que asumir todos los costos, y después de seis años y más de $30,000 el hombre fue sentenciado a 12 años con la sentencia mínima de 5 años, pero por buen comportamiento salió en cuatro. Claire no recibió ninguna compensación numérica y a pesar de demandar ha perdido esa batalla. Ella fue víctima de violación que también fue víctima de un sistema judicial retrógrado que no apoya a las víctimas.

Pasos para Inspirar

A partir de todas estas circunstancias que la vida le trajo, Claire decidió usar su historia para inspirar a otras mujeres sobrevivientes de violación, y concientizar a la gente alrededor del mundo para empatizar con la víctima y así llevar un cambio a la forma en como también el Estado ve y trata a la víctima. Ahora Claire tiene la misión de correr 3,000 km de playas a través de 184 países para apoyar a las sobrevivientes de violación y concientizar a las poblaciones y alentando a que se hablen de estos temas que para muchos son tabú. A través de su campaña ​Footsteps to Inspire ​Claire ha corrido en 22 países, siendo Guatemala su país no. 21. Utilizando su historia como testimonio de esperanza para que miles de mujeres que como ella han sido ultrajadas, puedan ver en ella un ejemplo a seguir y una inspiración para seguir adelante y que sepan que la vida puede continuar de forma fantástica aún después de que suceda algo tan horrible. El 17 y 18 de mayo Claire dio pláticas en algunos lugares de Guatemala y el fin de semana del 19 y 20 corrió por las playas de Monterrico.

En una entrevista exclusiva para ​Look Magazine​ Claire comenta:

En realidad no comencé este movimiento para mi propia sanación. Pasé seis años en un proceso judicial en Francia durante el cual me recupere y sané. ​Footsteps to Inspire​ se trata de inspirar a otras encontrar el valor de romper el silencio y comenzar a sanar. Quiero ser la voz de esperanza para otras y mostrarle al mundo que no hay vergüenza en ser sobreviviente de violación.

He escogido utilizar un medio distinto para hablar de violencia sexual, a través de viajes de aventura y deporte. El deporte nos une, y a menudo reúne a la gente por una causa en la que creen. Es también empoderador e importante para el proceso de sanación. Si podemos unir y empoderar a comunidades afectadas por violencia sexual, le podemos dar voz a muchas que sufren en silencio.

El viaje de ​Footsteps to Inspire​ es uno intenso. Estoy aprendiendo sobre los casos de violencia más duros y estoy hablando con sobrevivientes. El cuidado personal es esencial y estoy utilizando muchas de las herramientas que usé para mi propia sanidad en este viaje para asegurarme de que no me traumatice de nuevo.

Mi objetivo es hacer una diferencia a nivel global y mejorar el resultado para siempre para sobrevivientes de violencia sexual.

Mi ataque me cambió la vida, pero yo soy solo una de millones de víctimas alrededor del mundo. Creo que al compartir mi historia y difundir un mensaje de paz a través de viajes, tenemos el poder de crear comunidades internacionales de apoyo y poner fin a la estigma alrededor de la violencia sexual, un paso de inspiración a la vez.

Mensaje a las sobrevivientes guatemaltecas

Di una plática a estudiantes universitarias en la UVG y les pedí que me hablaran sobre algunos de los retos de ser una persona joven en Guatemala. Todas las mujeres compartieron sobre el temor con el que se vive todos los días al caminar en las calles y la preocupación de tal vez ser atacadas, violadas o hasta asesinadas. Este temor es muy real. Lo sentí yo misma en Guatemala. Tristemente, la violencia sexual no solo sucede en las calles y en la mayoría de casos (en todo el mundo) sucede dentro del hogar o comunidad de la víctima.

Pero hay un cambio sucediendo en Guatemala. Es lento, pero hay organizaciones, personas y otros sobrevivientes apasionados por hacer una diferencia. Las leyes en Guatemala también son buenas. Sé que esto no siempre significa algo, si la experiencia de pedir ayuda en sí es traumática.

Hay algunas cosas que les sugiero a las sobrevivientes de Guatemala:
  1. Porfavor entiende que nunca es tu culpa y que no hay vergüenza sin importar lo que cualquiera diga
  2. Busca ayuda. En la ciudad de Guatemala, la organización ​sobreviviente.org​ puede ayudar o si es acoso en las calles habla con el Observatorio Contra el Acoso Callejero Guatemala www.ocacgt.org
  3. El sitio ​http://www.sosmujer.com/​ también tiene buena información de cómo conseguir ayuda y los números telefónicos para diferentes regiones en Guatemala
  4. Si tienes una amiga o familiar que ha experimentado violencia sexual, por favor creele. No trates de culparla por lo que le sucedió, en cambio pregúntale cómo puedes ayudarla. No la fuerces a hacer cualquier cosa con la que no se sientan seguras aunque tu creas que es lo correcto. Cada sobreviviente reacciona de diferente modo al trauma, respetar esto es muy importante para su seguridad.

Claire McFarlane continúa en su viaje a través del mundo siguiendo sus pasos por México, y no parará hasta cumplir con su cometido. Si quieres seguir sus pasos por redes sociales o escribirle algún mensaje puedes hacerlo en ​https://www.facebook.com/footstepstoinspire​.